La provincia de Buenos Aires se prepara para atravesar en los próximos días una intensa ola de calor, con temperaturas que en algunos distritos podrían alcanzar los 37 grados. El fenómeno, que comenzará a sentirse con mayor fuerza durante el fin de semana, podría extenderse incluso a lo largo de toda la semana próxima, según los pronósticos meteorológicos.
En este contexto, crece la preocupación por el riesgo extremo de incendios, especialmente en zonas rurales. Solo en el último mes, los focos ígneos registrados en el sur bonaerense ya afectaron alrededor de 20 mil hectáreas, un dato que enciende alarmas frente a las condiciones climáticas previstas.
Mientras este viernes gran parte del país se encuentra bajo alerta amarilla por temperaturas extremas, la provincia de Buenos Aires ingresará en un período de calor sostenido que eleva considerablemente la vulnerabilidad de campos y pastizales.
De acuerdo con los reportes del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), casi la totalidad de los municipios bonaerenses se encuentran …
… bajo riesgo extremo de incendios para las próximas 48 horas. Solo una franja del sur provincial presenta una categoría levemente inferior, catalogada como riesgo muy alto, aunque igualmente crítica.
Las autoridades advierten que la situación debe ser considerada “potencialmente explosiva”, debido a la combinación de factores climáticos adversos. Las condiciones que determinan el riesgo extremo incluyen temperaturas superiores a los 30 grados, niveles de humedad por debajo del 30% y vientos que superan los 30 km/h.
Bajo este escenario, los campos se transforman en verdaderos polvorines: rastrojos de cosecha y pasturas secas pueden arder con rapidez y facilitar la propagación del fuego a gran escala. En casos de riesgo muy alto, los especialistas advierten sobre la posibilidad de coronamientos y fuegos de copa intermitentes en áreas boscosas.
Por otro lado la categoría extrema implica una situación crítica y de alta peligrosidad, tanto para el ambiente como para las poblaciones cercanas. Ante este panorama, las autoridades reiteran el llamado a extremar las precauciones y evitar cualquier tipo de quema o acción que pueda desencadenar incendios en un momento climático particularmente delicado.












