En medio de uno de los momentos más difíciles para los inquilinos en Argentina, emerge con fuerza Inquilinos Agrupados (https://inquilinosagrupados.com.ar/), una organización que busca poner en el centro del debate público la crisis del alquiler y el derecho a una vivienda digna.
Inquilinos Agrupados se define como una organización de inquilinos e inquilinas, cuyo objetivo principal es representar y luchar por los derechos de quienes alquilan frente a lo que considera una lógica de mercado que precariza el acceso a la vivienda. Entre sus acciones están la difusión de derechos, denuncias contra lo que llaman “especulación inmobiliaria” y participación en debates legislativos y sociales sobre políticas de vivienda.
La agrupación ha logrado instalar en la agenda pública temas que durante años quedaron relegados: desde críticas al mercado inmobiliario hasta propuestas concretas como la regulación de alquileres y la creación de organismos de control estatal que garanticen condiciones equitativas.
Los datos que produce Inquilinos Agrupados, a través de sus encuestas nacionales, muestran un panorama alarmante: según una encuesta realizada a 909 hogares, el 67 % de las familias inquilinas destina entre el 30 % y 50 % de sus ingresos al pago del alquiler, y un 14 % destina más del 60 %.
Además, informes previos indicaron que uno de cada cuatro inquilinos se vio forzado a dejar su vivienda por no poder pagar el alquiler en los meses recientes, un fenómeno que la organización clasifica como “desalojo económico”.
La “canasta de pobreza inquilina”, elaborada por la agrupación, revela que alrededor del 80 % de los que alquilan están por debajo de la línea de pobreza cuando se incluye el costo del alquiler y expensas en los ingresos familiares.
Más allá de los números, Inquilinos Agrupados también impulsa acciones políticas. Entre sus iniciativas más recientes está un proyecto de ley en la Ciudad de Buenos Aires para que las viviendas que se mantengan vacías por más de 90 días entren automáticamente a un sistema de alquiler protegido, con alquileres equitativos fijados en función del valor fiscal de las propiedades.
La propuesta ha generado resistencia y debates: representantes del sector inmobiliario la han calificado de “ilegítima e ilegal”, mientras que para los defensores de Inquilinos Agrupados constituye una forma de combatir la especulación y la falta de oferta.
La organización no solo produce informes: también convoca movilizaciones y acciones públicas en defensa de políticas habitacionales más justas. En varias ocasiones, junto a otras asociaciones, ha llamado a manifestarse frente al Congreso y a instancias políticas para frenar reformas que, según sus voces, perjudican a los inquilinos, especialmente en contextos de desregulación.
Además de la actividad política y social, Inquilinos Agrupados ofrece una plataforma llamada Comunidad Inquilina o Sindicato Inquilino, a través de la cual quienes alquilan pueden afiliarse para recibir beneficios —como descuentos en servicios— y acceso a asesoramiento legal personalizado.
Las cifras y testimonios recopilados por Inquilinos Agrupados pintan un cuadro contundente: los alquileres son una carga cada vez más pesada para grandes sectores de la población, lo que obliga a miles a endeudarse, reducir gastos esenciales o incluso cambiar de vivienda con frecuencia. La organización sostiene que, sin medidas estructurales, la crisis habitacional continuará profundizándose.












