Search

Adultos mayores: la actividad física gana protagonismo en la salud cerebral

La actividad física dejó de ser una recomendación exclusiva para fortalecer músculos y prevenir enfermedades cardiovasculares. Hoy, la evidencia científica ubica al ejercicio como uno de los pilares para preservar la salud cerebral durante el envejecimiento. Organismos internacionales coinciden en que mantenerse activo contribuye a conservar la memoria, la capacidad de atención y otras funciones cognitivas, además de favorecer el bienestar emocional.

La Organización Mundial de la Salud sostiene que los adultos mayores que realizan actividad física de manera regular reducen el riesgo de deterioro cognitivo, caídas y enfermedades crónicas. Caminar, andar en bicicleta, nadar o practicar ejercicios de fuerza y equilibrio son alternativas accesibles que ayudan a mantener la autonomía y mejorar la calidad de vida. Incluso pequeñas dosis de movimiento generan beneficios frente al sedentarismo.

Los especialistas explican que el ejercicio estimula la irrigación sanguínea del cerebro y favorece la liberación de sustancias como el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una proteína vinculada con la supervivencia y el desarrollo de las neuronas. Este proceso fortalece las conexiones neuronales y mejora funciones esenciales como el aprendizaje, la memoria y la capacidad para resolver problemas cotidianos.

La actividad física también desempeña un papel preventivo frente a enfermedades neurodegenerativas. Las directrices de la OMS recomiendan incorporar ejercicio de forma habitual como una estrategia para disminuir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia. Si bien no existe una fórmula que garantice evitar estas patologías, la evidencia muestra que un estilo de vida activo representa uno de los factores protectores más importantes disponibles en la actualidad.

Otro aspecto destacado por los investigadores es el impacto del movimiento sobre la salud mental. Las personas mayores que realizan ejercicio con frecuencia presentan menores niveles de ansiedad y depresión, duermen mejor y mantienen una mayor participación social. Estas condiciones, sumadas a una alimentación equilibrada y al control de los factores de riesgo cardiovascular, forman parte de un enfoque integral para favorecer un envejecimiento saludable.

Más allá de la intensidad o la edad de inicio, los expertos coinciden en un mensaje sencillo: nunca es tarde para comenzar. Adaptar la actividad física a las posibilidades de cada persona, con supervisión profesional cuando sea necesario, puede marcar una diferencia significativa en la conservación de las funciones cerebrales y en la independencia durante la vejez. El cerebro, al igual que el resto del cuerpo, también necesita movimiento para mantenerse fuerte.

Sigue a ECOS en su canal de Whatsapp y no te pierdas todo lo nuevo que este sitio publica para ti todos los días. IR AL CANAL

ENCUESTA:

NOTA: Esta encuesta es libre y se preserva la identidad del votante. El sistema toma un voto por domicilio (dirección IP), para más votantes en un mismo hogar usar plan de datos móviles en el dispositivo.

¿Si hoy pudieras elegir, a quien votarias a presidente?

View Results

Cargando ... Cargando ...
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Te gusta este articulo? ¡¡Compártelo!!