Search

El duro costo de la ilusión: $350.000 por completar el álbum del mundial

El regreso del clásico álbum de figuritas del Mundial, de la mano de Panini, llega con una novedad que poco tiene que ver con el fútbol: completar la colección rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026 podría costar alrededor de $350.000.

Una cifra que, más que entusiasmo, instala un interrogante incómodo: ¿en qué momento el ritual popular de las figuritas se volvió un lujo? El nuevo álbum tendrá un valor de $15.000, mientras que cada sobre de siete figuritas costará $2.000.

Los números hablan por sí solos cuando se los pone en perspectiva: en Copa Mundial de la FIFA 2018, el álbum costaba apenas $50; en Copa Mundial de la FIFA 2022, había escalado a $750. El salto hasta la edición 2026 refleja no solo la inflación acumulada, sino también la distancia creciente entre el consumo cultural y el bolsillo promedio.

Durante décadas, llenar el álbum fue una experiencia colectiva: recreos escolares, intercambios en la vereda, repetidas que se cambiaban con paciencia y picardía. Hoy, ese mismo ritual parece condicionado por una barrera económica cada vez más alta.

Con un salario mínimo cercano a los $357.800, la capacidad de compra se redujo drásticamente. Mientras en 2018 se podían adquirir unos 200 álbumes o 666 sobres, hoy esa cifra cae a apenas 23 álbumes o 178 sobres. Traducido: menos juego, menos intercambio y más cálculo.

Desde la editorial argumentan que el aumento responde, en parte, a la expansión del torneo: el Mundial 2026 será el primero con 48 selecciones. Eso implica un álbum más grande —112 páginas y 980 figuritas—, el más extenso de la historia.

Sin embargo, el argumento técnico no alcanza para explicar la magnitud del salto. Porque si bien hay más contenido, también hay un contexto económico que transforma cualquier producto masivo en un bien aspiracional.

El fenómeno de las figuritas siempre tuvo algo de azar, de insistencia, de deseo. Pero ahora suma un componente adicional: la frustración económica. Completar el álbum ya no depende solo de la suerte o del intercambio, sino de la capacidad de sostener un gasto que compite con necesidades básicas.

En ese escenario, la figurita más difícil de conseguir no es la brillante ni la del capitán: es la posibilidad de participar. El caso del álbum no es aislado. Funciona como un espejo de una realidad más amplia donde prácticas culturales tradicionales —ir a la cancha, coleccionar, compartir— empiezan a quedar restringidas.

El Mundial, históricamente, fue sinónimo de unión, de barrio, de rituales simples. Pero en esta previa, el juego parece haber cambiado de reglas. Y en la cancha de la economía, muchos ya arrancan perdiendo. Porque al final, más allá de la pelota, hay algo que queda claro: la pasión sigue intacta, pero cada vez cuesta más jugarla.

ENCUESTA:

A presidente, ¿Cómo votaste en 2025 y votarías en 2027?

View Results

Cargando ... Cargando ...

NOTA: Esta encuesta es libre y se preserva la identidad del votante. El sistema toma un voto por domicilio (dirección IP), para más votantes usar plan de datos móviles de cada dispositivo.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Te gusta este articulo? ¡¡Compártelo!!