Vecinos de Paso Córdoba, una localidad de Río Negro cercana a General Roca, denuncian que desde hace más de dos años el agua de red y de napas sale negra, viscosa y con sedimentos, lo que mancha cañerías, tanques, filtros e inodoros. Ante esta situación, muchas familias deben buscar agua en baldes o comprar agua envasada para consumo diario.
Aunque análisis realizados por los propios vecinos indican que el único parámetro fuera de norma del Código Alimentario Argentino es el hierro total, el color y los residuos del agua generan preocupación. Los habitantes reportan además problemas de salud, como gastroenteritis, infecciones urinarias y otros síntomas, y temen que la contaminación pueda estar relacionada con hidrocarburos, aunque no hay confirmación.
La empresa Aguas Rionegrinas (Arsa) sostiene que el agua es potable y atribuye el problema a la presencia natural de manganeso y su reacción con el cloro, asegurando que no representa riesgo para la salud. Pese a obras recientes —como una cisterna de decantación y limpieza de cañerías— el agua sigue saliendo negra.
Los vecinos, organizados en un grupo autoconvocado, presentaron un amparo colectivo, pero denuncian falta de respuestas oficiales y altos costos para realizar nuevos análisis certificados. Como solución provisoria, Arsa envía un camión cisterna, aunque el servicio es irregular. Mientras tanto, no hay plazos claros para una solución definitiva.












