Más trabajadores tributando Ganancias: ¿Qué implican los nuevos ajustes?. Con el aumento de contribuyentes, el 2025 traerá más presión fiscal para los trabajadores. Descubrí todos los detalles sobre el nuevo esquema. A partir de 2025, la actualización del Impuesto a las Ganancias, uno de los tributos más relevantes en la economía argentina, llevará a un incremento en el número de trabajadores que deberán tributar.
La reforma, que afecta tanto a asalariados como a trabajadores autónomos, ha sido impulsada por el ajuste en las escalas del impuesto, en línea con la evolución de la inflación y los aumentos salariales en el país. Este cambio ampliará significativamente la base de contribuyentes, lo que podría tener efectos directos sobre el poder adquisitivo de muchos empleados y sobre las finanzas del Estado.
El ajuste de las escalas, fijado en un 11,78% para 2025, se alineará con el aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que significa que se elevará el umbral a partir del cual los trabajadores deberán comenzar a tributar. El nuevo mínimo imponible será de $2.280.700 brutos, lo que equivale a aproximadamente $1.892.937 netos.
Esta cifra representa una subida considerable, dado que muchos empleados que antes no se veían alcanzados por el tributo ahora deberán hacerlo. Además, quienes puedan deducir cargas familiares, como hijos menores o cónyuges, verán este límite elevarse a $3.024.494 brutos. Por otro lado, los trabajadores autónomos también se verán afectados.
De acuerdo con las nuevas escalas, los ingresos mensuales que alcanzarán el umbral para tributar estarán en el rango de $1.468.658 a $1.631.843, dependiendo de la categoría. Esto implicará que un gran número de autónomos, que hasta el momento no tributaban, se incorporen al régimen de Ganancias, sumando presión a un sector que ya enfrenta una carga tributaria significativa.
Uno de los factores clave detrás de la ampliación de la base de contribuyentes es el crecimiento de los salarios, que ha superado la inflación en los últimos meses. Según expertos, este aumento salarial ha empujado a muchos trabajadores al umbral de Ganancias. Sin embargo, este fenómeno podría generar una paradoja: aunque el salario nominal crezca, el aumento en el tributo podría generar una sensación de pérdida de poder adquisitivo.
Este efecto, conocido como “impuesto por inflación”, ocurre cuando los salarios aumentan, pero las escalas de impuestos no se ajustan al mismo ritmo.
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El resultado es que los trabajadores terminan pagando más impuestos, pero su poder de compra real no mejora de manera proporcional.
Los economistas coinciden en que el reajuste de las escalas, aunque necesario, no es suficiente para contrarrestar el impacto negativo sobre los trabajadores. Si bien el ajuste en el Impuesto a las Ganancias buscaría alinearse con el contexto económico, algunos señalan que las modificaciones actuales no resuelven los problemas estructurales del sistema tributario argentino.
Sebastián Domínguez, contador especializado en temas fiscales, aseguró a Infobae que el verdadero desafío está en las escalas progresivas del impuesto. Según él, el incremento de los trabajadores alcanzados por Ganancias es el reflejo de un sistema que, debido a los ajustes salariales por encima de la inflación, acaba llevando a más personas al umbral del impuesto, sin que esto se vea reflejado en un aumento proporcional de su poder adquisitivo.
El impacto de esta reforma no solo se sentirá en el bolsillo de los trabajadores, sino que también podría tener efectos en la economía en general. A medida que aumenten los contribuyentes del Impuesto a las Ganancias, es probable que disminuya el poder adquisitivo de una gran parte de la población. Esto afectará especialmente al consumo, ya que muchos trabajadores tendrán que destinar una mayor parte de sus ingresos a pagar impuestos en lugar de a sus necesidades personales.
Por otro lado, esta reforma traerá consigo un incremento en la recaudación fiscal. Esto es clave para el gobierno, ya que el aumento de la base tributaria puede ayudar a paliar el déficit fiscal, que ha sido una de las grandes preocupaciones en el contexto de la economía argentina. Además del Impuesto a las Ganancias, los trabajadores autónomos deberán hacer frente a un ajuste en las escalas del régimen de Monotributo, que también entrará en vigencia en 2025.
La recategorización, habilitada hasta el 5 de febrero, es clave para aquellos que desean evitar caer en una categoría superior, lo que implicaría un aumento en la carga tributaria mensual. Las nuevas categorías del Monotributo, por ejemplo, fijan un tope de ingresos brutos hasta $82.375.200, lo que llevará a muchos trabajadores independientes a pagar más impuestos en función de su facturación.
Con la implementación de estos ajustes, la carga tributaria de los trabajadores y autónomos aumentará considerablemente en 2025. Esto podría generar un impacto negativo en el consumo, al mismo tiempo que incrementará la recaudación del Estado. La clave estará en cómo el gobierno maneja la relación entre el crecimiento salarial y la presión fiscal, y en si se logran implementar reformas estructurales que permitan un alivio real para los trabajadores a largo plazo. / Grupo La Provincia
