Search

Tras operativos en 76 distritos, advierten sobre exposición de niños y adolescentes

Grooming, ciberpedofilia y el peligro silencioso de las redes: cuando una foto inocente puede convertirse en información para delincuentes. Los 121 allanamientos realizados en 76 localidades de la provincia de Buenos Aires en el marco de la denominada “Operación Bonaerense Protección de las Infancias VII” volvieron a encender una alarma que especialistas, fiscales y organizaciones dedicadas a la protección de la niñez vienen advirtiendo desde hace años: los delitos sexuales contra niños, niñas y adolescentes encontraron en internet un terreno fértil para expandirse.

Las investigaciones abarcan desde la distribución y tenencia de material de abuso sexual infantil hasta casos de grooming, una modalidad delictiva en la que adultos utilizan plataformas digitales para acercarse a menores de edad con fines sexuales. Lejos de la imagen cinematográfica de organizaciones sofisticadas actuando desde oscuros escondites, gran parte de estas redes se nutren de información obtenida a simple vista en redes sociales.

Los delincuentes suelen analizar perfiles públicos de niños y adolescentes, estudiar sus hábitos, conocer sus gustos, identificar escuelas, clubes, lugares que frecuentan e incluso descubrir quiénes son sus amigos o familiares. Con esos datos construyen perfiles falsos y comienzan un proceso de acercamiento gradual. Muchas veces se hacen pasar por jóvenes de la misma edad, comparten supuestos intereses similares y generan un vínculo de confianza que puede extenderse durante semanas o meses.

El objetivo inicial suele ser obtener información personal, fotografías o videos. Posteriormente aparecen las manipulaciones, amenazas o extorsiones para conseguir material íntimo o concretar encuentros presenciales. Uno de los aspectos que más preocupa a especialistas en seguridad digital es el llamado “sharenting”, término utilizado para describir la publicación constante de contenidos sobre hijos menores por parte de sus propios padres o familiares.

Fotografías de cumpleaños, actos escolares, entrenamientos deportivos, vacaciones, uniformes escolares o publicaciones que incluyen nombres completos pueden parecer inocentes. Sin embargo, cuando se acumulan en internet permiten construir un mapa muy detallado de la vida de un menor. Una imagen tomada frente a una escuela puede revelar dónde estudia un niño. Una publicación celebrando un torneo deportivo puede indicar qué días y horarios asiste a determinado club.

Incluso una fotografía aparentemente inofensiva puede contener datos de ubicación almacenados en el archivo digital. Los delincuentes especializados en grooming utilizan frecuentemente este tipo de información para generar conversaciones creíbles y ganar rápidamente la confianza de sus víctimas. Muchos adultos creen que sus publicaciones sólo son vistas por amigos y familiares.

Sin embargo, configuraciones incorrectas de privacidad, perfiles públicos o la simple redistribución de imágenes por terceros pueden ampliar enormemente el alcance de esos contenidos. Además, una vez que una fotografía llega a internet, resulta prácticamente imposible garantizar su eliminación total. Por eso los expertos recomiendan pensar dos veces antes de compartir imágenes de menores y preguntarse si esa información podría ser utilizada por alguien con malas intenciones. Entre los indicadores que pueden advertir una situación de grooming se encuentran:

Cambios repentinos de conducta.
Uso excesivo o secreto del teléfono celular.
Nerviosismo al recibir mensajes.
Eliminación constante del historial de conversaciones.
Recepción de regalos o recargas de crédito sin explicación.
Aislamiento progresivo de familiares y amigos.

Ante cualquiera de estas señales, los especialistas aconsejan mantener el diálogo con el menor y evitar reacciones impulsivas que puedan provocar el ocultamiento del problema. Los recientes allanamientos realizados en territorio bonaerense muestran que las autoridades continúan trabajando para detectar y desarticular redes vinculadas a estos delitos. Sin embargo, la primera barrera de protección sigue estando en el hogar.

En tiempos donde gran parte de la vida transcurre en el mundo digital, enseñar a los chicos a cuidar su privacidad resulta tan importante como enseñarles a mirar antes de cruzar una calle. La tecnología ofrece enormes oportunidades, pero también exige una responsabilidad compartida entre familias, escuelas, plataformas digitales y organismos del Estado. Porque detrás de cada perfil infantil expuesto en internet puede existir alguien observando con intenciones muy distintas a las que imaginamos.

Sigue a ECOS en su canal de Whatsapp y no te pierdas todo lo nuevo que este sitio publica para ti todos los días. IR AL CANAL

ENCUESTA:

A presidente, ¿Cómo votaste en 2025 y votarías en 2027?

View Results

Cargando ... Cargando ...

NOTA: Esta encuesta es libre y se preserva la identidad del votante. El sistema toma un voto por domicilio (dirección IP), para más votantes usar plan de datos móviles de cada dispositivo.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Te gusta este articulo? ¡¡Compártelo!!

Ricardo Coiffeur