Provincia de Buenos Aires: fuerte caída en la matrícula de jardines de infantes en los últimos siete años. La matrícula en los jardines de infantes bonaerenses registra una baja sostenida desde 2018 y, en algunos distritos, la caída supera el 50%. El fenómeno responde principalmente al descenso de la natalidad, aunque también influyeron la pandemia y la crisis económica. En el corto plazo, la tendencia impactará en el nivel primario.
Según datos del sistema educativo provincial, las inscripciones en el nivel inicial —que incluye jardín maternal y de infantes— cayeron más de un 25% desde 2018. En ciudades como Luján, la disminución alcanza el 50% en siete años, convirtiéndose en un caso testigo de la problemática.
Hasta 2018, la matrícula venía en aumento, especialmente tras la implementación de la obligatoriedad de la sala de 4 en 2014. Sin embargo, el escenario cambió drásticamente: de 755.700 alumnos se pasó a 578.600 en 2025, con proyecciones aún más bajas para este año.
La explicación central está en la fuerte caída de los nacimientos en la provincia de Buenos Aires, que pasaron de 770.000 en 2014 a 460.000 en 2023. En la última década, la natalidad descendió un 41%. El cambio demográfico es significativo: mientras que en 1895 el 38% de la población tenía entre 0 y 14 años, en el Censo 2022 ese grupo representó apenas el 22%.
El principal factor es la baja sostenida de la tasa de natalidad, una tendencia nacional y global. A esto se suman: El impacto de la pandemia: durante el confinamiento muchas familias retiraron a sus hijos del jardín y algunas optaron por no reinsertarlos luego. La crisis económica: afectó especialmente a los establecimientos privados, donde la caída de matrícula es más marcada.
Desde la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada Buenos Aires (AIEPBA) advierten que la situación pone en riesgo la sustentabilidad económica de los jardines privados. En 2011, el promedio era de 23 alumnos por docente; actualmente es de 19, y de continuar la tendencia podría descender a 12 en 2030.
En Luján, la matrícula pasó de más de 6.000 alumnos a 2.962 en 2026. La presidenta del Consejo Escolar local, Carla Lencioni, confirmó que la baja es sostenida y está directamente vinculada con la caída de nacimientos, que descendieron de 1.504 en 2020 a 1.090 en 2025.
Aunque por el momento no se registran cierres de instituciones, se analizan alternativas como ampliar la oferta para niños más pequeños —por ejemplo, incorporar sala de uno— siempre que se garanticen las condiciones pedagógicas y de cuidado. Estas decisiones dependen de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE). Lencioni destacó un aspecto positivo: “ya no hay aulas superpobladas”.
Cambios en el sistema educativo
Frente a este escenario, la Provincia implementa diversas estrategias operativas:
Fusión de salas.
Implementación de salas multiedad.
Impulso a la universalización de la sala de 3 (no obligatoria).
Mantenimiento de la “pareja pedagógica” en contextos vulnerables.
Ampliación de la jornada completa en jardines que antes funcionaban media jornada.
En distritos como Lanús, Avellaneda y Vicente López —con población más envejecida— la matrícula cayó hasta un 25% en los últimos cinco años. En zonas rurales, el riesgo es mayor: con un solo alumno menos, una sección puede quedar por debajo del mínimo requerido y perder el cargo docente.
El fenómeno, que hoy impacta con fuerza en el nivel inicial, comenzará a reflejarse en la escuela primaria y secundaria en la próxima década, marcando un cambio estructural en el sistema educativo bonaerense.











