El Informe Educativo 2024 sobre el nivel secundario en la Provincia de Buenos Aires encendió una señal de alerta: uno de cada cuatro alumnos del sistema estatal faltó más de 45 días a clases durante el ciclo lectivo, es decir, más de un cuarto del calendario escolar. El relevamiento, basado en datos de más de 1,6 millones de estudiantes, muestra que el 36,9% de la matrícula superó las 28 inasistencias anuales. La cifra asciende al 43,6% en escuelas estatales y baja al 17,8% en el sector privado.
En las escuelas estatales, el promedio de inasistencias fue de 35,8 por alumno, por encima del promedio general (32,1) y muy superior al de los establecimientos privados (21,8). Además, el ausentismo crece a medida que avanzan los años de cursada, especialmente entre primero y cuarto año. El informe también subraya que la sobreedad —alumnos con dos o más años de retraso escolar— está fuertemente asociada a mayores niveles de inasistencia.
Tras las instancias de recuperación de diciembre, el 78,9% de las materias fueron aprobadas: 68,7% al cierre de clases y un 10,2% adicional en período de intensificación. Sin embargo, persisten brechas entre sectores:
Escuelas estatales: 75% de aprobación.
Escuelas privadas: 90% de aprobación.
Matemática encabeza las materias con más contenidos pendientes, seguida por Ciencias Naturales. Además, el 18,4% de los estudiantes finalizó el año con más de cuatro materias sin aprobar. Casi la mitad del alumnado cerró el ciclo con todas las materias aprobadas, mientras que un 31,8% adeudaba entre una y cuatro.
El documento destaca una fuerte correlación entre asistencia y rendimiento. Solo uno de cada veinte estudiantes con hasta 14 faltas anuales adeuda más de cuatro materias. En contraste, esa proporción trepa a nueve de cada diez entre quienes superan las 94 inasistencias.
La edad también incide: entre quienes cursan en tiempo teórico apenas uno de cada diez tiene más de cuatro materias pendientes; entre los que presentan dos o más años de sobreedad, la cifra asciende a seis de cada diez. El informe concluye que el ausentismo, la sobreedad y las dificultades académicas siguen siendo problemas estructurales del sistema educativo bonaerense y constituyen ejes clave para la planificación y el acompañamiento de las trayectorias escolares.











