Reforma laboral en Argentina: qué cambia después de la histórica votación y qué deberían saber los trabajadores. A primera hora de este jueves, el Senado argentino aprobó la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei en una sesión que, entre debates acalorados y protestas en las calles de Buenos Aires, terminó con 42 votos a favor y 30 en contra.
El proyecto ahora fue girado a la Cámara de Diputados para completar su trámite legislativo antes de convertirse en ley definitiva. La iniciativa modifica de manera profunda el régimen laboral vigente desde hace décadas, con cambios que han generado fuertes reacciones tanto en sindicatos y trabajadores como en organizaciones empresariales y observadores internacionales.
Principales puntos que afectan a los trabajadores
Jornadas laborales más flexibles (hasta 12 horas)
Una de las medidas más polémicas es la ampliación de la jornada máxima diaria. El proyecto habilita que, mediante sistemas de “bancos de horas”, los trabajadores puedan cumplir hasta 12 horas por día, manteniendo el tope semanal pero con mayor flexibilidad en la distribución, lo que podría afectar la vida personal y los ritmos de descanso.
Indemnizaciones y Fondo de Asistencia Laboral (FAL)
En lugar del tradicional cálculo de indemnizaciones —que incluía otros ítems como aguinaldo, vacaciones y horas extras— la reforma propone un nuevo esquema a través de un Fondo de Asistencia Laboral que funcionaría como un seguro para cubrir las indemnizaciones. Esto se financiaría con aportes empresariales mensuales, aunque con montos que algunos analistas consideran menores que los actuales.
Negociación colectiva y sindicatos
El texto introducido contempla un sistema de “negociación dinámica” que permitiría pactos salariales vinculados a productividad y otros objetivos, lo que en la práctica podría debilitar la negociación colectiva tradicional liderada por los sindicatos.
Además, algunos artículos limitan ciertos mecanismos de acción sindical —como asambleas o huelgas en sectores considerados esenciales— y modifican quiénes tienen prioridad en las negociaciones, aunque los críticos señalan que esto puede erosionar derechos históricos de la organización gremial.
Remuneración: pagos y negociaciones directas
La reforma también toca cómo se pueden pagar los salarios, aunque el Senado decidió mantener la obligatoriedad de hacerlo a través de entidades bancarias, frenando propuestas de pagos en billeteras digitales no reguladas, lo que genera expectativas encontradas entre trabajadores y fintechs.
Reacciones y tensiones
La votación no estuvo exenta de conflicto. En las inmediaciones del Congreso, miles de trabajadores, sindicalistas y organizaciones sociales se movilizaron en rechazo a la reforma, y las protestas derivaron en enfrentamientos con la policía.
Sindicatos como la CGT han señalado que la reforma puede implicar una pérdida de derechos laborales conquistados históricamente y han advertido sobre “conflictividad social” en las próximas semanas si no existe un diálogo con el Gobierno y con las centrales obreras.
Por su parte, el oficialismo y sus aliados defienden la iniciativa como una “modernización” del mercado laboral, argumentando que las reglas actuales son obsoletas, desincentivan la formalidad y la generación de empleo, y que los cambios permitirán atraer inversiones y reducir litigios en tribunales laborales.
Qué viene ahora
El proyecto pasa ahora a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará su sanción definitiva sin introducir modificaciones de fondo. Líderes oficialistas han adelantado que no aceptarán cambios sustanciales respecto al texto aprobado en el Senado.
Si Diputados ratifica la reforma tal como está, Argentina podría estrenar un nuevo marco laboral antes de que termine marzo de este año, en un contexto económico y social cargado de expectativas y resistencias.
Conclusión
Para los trabajadores, los cambios propuestos representan una transformación significativa: jornadas laborales más largas y flexibles, nuevos sistemas de indemnización, ajustes en la negociación colectiva y una redefinición de los roles sindicales. La disputa entre quienes ven estas medidas como una “modernización necesaria” y quienes alertan sobre una precarización del trabajo promete marcar un profundo debate público y sindical en los próximos meses.











