Las estadísticas oficiales de la Secretaría de Turismo de Tornquist confirman una baja en el nivel histórico de alojamiento durante enero. Aunque el consumo en combustibles y gastronomía se sostiene, el gasto turístico se vuelve cada vez más selectivo y la actividad se concentra en los fines de semana.
La Secretaría de Turismo del Municipio de Tornquist dio a conocer los datos correspondientes a enero de 2026 para la Comarca de Sierra de la Ventana. El relevamiento indica que la ocupación promedio en alojamientos habilitados alcanzó el 50%, cifra que se ubica por debajo del promedio histórico del 55% habitual para el primer mes del año.
Ocupación dispar según la localidad
El análisis por localidades muestra un comportamiento heterogéneo dentro del distrito, con mejores niveles en los principales centros turísticos y valores más bajos en zonas periféricas:
Localidad y Ocupación:
Sierra de la Ventana — 60%
Villa Ventana — 55%
Ruta Provincial 76 — 55%
San Andrés — 50%
Tornquist — 45%
La Gruta — 44%
Saldungaray — 40%
Promedio general — 50%
Sierra de la Ventana continúa liderando los niveles de alojamiento, mientras que Saldungaray registra el porcentaje más bajo del distrito.
Pese a la merma en el pernocte, algunos indicadores económicos reflejan una relativa estabilidad. La estación de servicio YPF Don Juan informó un incremento del 4% en la venta de combustibles respecto de enero de 2025, lo que sugiere la presencia sostenida de visitantes de cercanía o excursionistas diarios.
En el sector comercial, la evaluación general se ubica entre “bien y regular”. La tendencia es clara: el turista ajusta gastos y prioriza movilidad y alimentación. Los restaurantes ubicados en zonas céntricas reportan niveles de trabajo satisfactorios —en algunos casos, con ocupación plena—, mientras que rubros como regalería y productos regionales manifiestan una caída marcada en las ventas, evidenciando un perfil de consumo más austero que en temporadas anteriores.
Uno de los rasgos más notorios de la temporada es la fuerte concentración de la actividad entre jueves y domingos. Prestadores turísticos, comercios y operadores coinciden en señalar una baja significativa durante los días de semana, tanto en cantidad de visitantes como en nivel de consumo.
El panorama que dejan los datos oficiales plantea un desafío para la comarca en el tramo final del verano. El destino sigue siendo elegido, pero bajo un esquema de ahorro, estadías más cortas y consumo optimizado, lo que obliga a repensar estrategias para sostener la actividad más allá de los picos de fin de semana.











