Paseos en lugares desconocidos: por qué es vital extremar recaudos para evitar tragedias. La reciente muerte de una joven periodista de 33 años en Mar del Plata, ocurrida tras ceder una estructura deteriorada en la zona de Barranca de los Lobos, vuelve a poner en evidencia un problema tan frecuente como subestimado: los riesgos de transitar por espacios naturales o urbanos que no cuentan con mantenimiento adecuado ni controles de seguridad.
El peligro invisible de los sitios sin control
Muchos paseos, miradores, barrancas y senderos costeros se han convertido en atractivos turísticos o recreativos sin que ello implique necesariamente que sean seguros. Barandas corroídas, accesos sin señalización, senderos erosionados o estructuras abandonadas pueden representar un riesgo serio, incluso mortal, para quienes se aventuran sin advertir el estado real del lugar. En muchos casos, el deterioro avanza silenciosamente y no siempre está acompañado de carteles que adviertan el peligro. La falta de controles municipales o provinciales, sumada al desconocimiento de los visitantes, crea un escenario propicio para accidentes.
Recomendaciones para evitar accidentes
Antes de recorrer un sitio desconocido, especialmente si se trata de zonas naturales, barrancas, acantilados o estructuras antiguas, es fundamental tener en cuenta:
1. Informarse previamente
Buscar opiniones, reseñas y advertencias de otros visitantes.
Consultar si el lugar cuenta con mantenimiento y habilitación.
Revisar mapas oficiales o sitios de turismo del municipio.
2. Evaluar el estado del lugar al llegar
Observar barandas, pasarelas y escalones: si están corroídos, flojos o rotos, evitar el paso.
No cruzar cintas, rejas o señales de advertencia.
Mantenerse alejado de bordes de barrancas, especialmente si el suelo parece inestable.
3. Evitar visitas en condiciones climáticas adversas
La lluvia, el viento fuerte o la humedad pueden volver peligrosas incluso estructuras en buen estado.
En zonas costeras, las mareas y salpicaduras aceleran el deterioro.
4. No confiar en la apariencia “turística” del lugar
Que un sitio sea popular no significa que sea seguro. Muchas zonas con alta circulación carecen de mantenimiento debido a burocracia o abandono estatal.
5. Mantener una actitud preventiva
Caminar atento, sin correr ni trepar estructuras no diseñadas para ello.
Evitar acercarse demasiado a bordes para tomar fotografías.
Informar a alguien sobre el recorrido planificado.
La importancia de las denuncias ciudadanas
Los vecinos suelen advertir el deterioro antes que las autoridades. Visibilizar el abandono mediante reclamos formales, registros fotográficos o pedidos públicos es clave para que los organismos responsables tomen medidas. La prevención colectiva puede evitar tragedias.
Un llamado a la responsabilidad compartida
La seguridad en paseos y espacios públicos depende tanto del mantenimiento estatal como de la conducta individual. Acceder a zonas peligrosas, ignorar advertencias o asumir que “no va a pasar nada” puede tener consecuencias irreversibles. La tragedia ocurrida en Mar del Plata recuerda que, al explorar lugares desconocidos, la mejor medida de protección es la prudencia. Extremar los recaudos, informarse y optar siempre por la seguridad puede ser la diferencia entre una experiencia agradable y un desenlace fatal.












