En un contexto económico cada vez más complejo, el gobernador bonaerense Axel Kicillof reunió a intendentes oficialistas y opositores en La Plata para advertir sobre el deterioro de las cuentas públicas y su impacto directo en las comunas. El encuentro, realizado en el Salón Dorado de la Gobernación, dejó un mensaje contundente: la situación fiscal no solo es delicada, sino que podría empeorar en los próximos meses.
“Estamos ante una verdadera catástrofe”, sostuvo el mandatario, al tiempo que vinculó este escenario con las políticas económicas impulsadas por el presidente Javier Milei. El diagnóstico oficial se apoya en datos concretos. Previamente, el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, expuso ante los jefes comunales un informe detallado: la recaudación nacional acumula siete meses de caída y los recursos que llegan a la provincia son hoy un 9% inferiores a los de 2023.
Ese retroceso, explicaron, impacta en cascada. Menos ingresos para la Nación derivan en menores transferencias a la provincia, y a su vez reducen la capacidad de financiamiento de los municipios. “Estamos haciendo los mayores esfuerzos para cumplir, pero la situación es compleja y se agrava mes a mes”, advirtió López, en referencia a los programas y compromisos que la Provincia sostiene en los distritos.
Kicillof fue claro en su advertencia: el escenario actual tendrá consecuencias directas en las gestiones locales. Según planteó, el freno de la actividad económica nacional está reduciendo la recaudación y, con ello, los fondos disponibles para obras, servicios y políticas públicas. El gobernador también cuestionó lo que definió como un “traslado de la crisis” desde la Nación hacia provincias y municipios, al tiempo que habló de una “confiscación de recursos” por deudas pendientes.
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En medio del panorama adverso, el mandatario anunció una medida que busca aliviar la situación: la Provincia coparticipará con los municipios todos los fondos que eventualmente recupere de la Nación a través de demandas judiciales en curso ante la Corte Suprema.
Según explicó, las comunas recibirían el 16% de esos recursos, siempre y cuando los concejos deliberantes adhieran al mecanismo. Actualmente, la Provincia reclama unos 16 billones de pesos por distintas deudas nacionales. Kicillof también aseguró que hará “todo lo posible” para cumplir con el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal, cuya próxima cuota vence a fines de abril.
El encuentro contó con una amplia participación de intendentes peronistas, además de representantes de otros espacios políticos, incluidos jefes comunales radicales. En ese marco, también surgieron reclamos vinculados al funcionamiento de organismos provinciales como IOMA y el IPS.
La reunión dejó en claro que la tensión fiscal atraviesa todos los niveles del Estado. Mientras la Provincia advierte sobre un escenario crítico, los municipios se preparan para enfrentar meses donde los recursos podrían ser aún más escasos. En ese contexto, la advertencia del gobernador no pasó desapercibida: más allá de las diferencias políticas, el desafío será sostener la gestión en un escenario económico que, lejos de estabilizarse, sigue mostrando signos de deterioro.












