El fútbol argentino vive una fuerte conmoción institucional y deportiva: por primera vez en la temporada, los torneos locales podrían detenerse entre el jueves 5 y el domingo 8 de marzo en respaldo a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) tras una investigación judicial que involucra a su cúpula dirigencial.
La decisión fue tomada por unanimidad este lunes 23 de febrero durante una reunión del Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino y la Liga Profesional de Fútbol, que acordaron solicitar la suspensión de la fecha 9 del Torneo Apertura 2026, prevista del jueves 5 al domingo 8 de marzo, y de los encuentros de todas las categorías del fútbol argentino.
Según los dirigentes, la medida se toma como gesto de protesta y respaldo institucional frente a la denuncia presentada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) contra la AFA por presunta evasión fiscal e incumplimiento en el pago de tributos y aportes a la seguridad social.
La causa se inició a partir de una denuncia de ARCA, que señala que la AFA habría actuado como agente de retención de aportes y tributos nacionales entre marzo de 2024 y septiembre de 2025, sin depositarlos en tiempo y forma, lo que implicaría una maniobra irregular por montos millonarios que rondarían los 19 mil millones de pesos.
Como parte de la investigación judicial, el juez en lo Penal Económico Diego Amarante citó a declaración indagatoria al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, al tesorero Pablo Toviggino y a otros directivos, quienes deberán presentarse ante la justicia coincidiendo con los días en que estaba programada la próxima jornada del fútbol.
Desde la conducción de la AFA, se sostuvo oficialmente que la entidad no tiene deuda exigible y que todas las obligaciones fiscales fueron saldadas “antes de su vencimiento”, aspecto que según la institución está en discusión ante la Cámara de Apelaciones. El contexto se agrava por la fuerte tensión entre dirigentes del fútbol y sectores del Gobierno nacional.
Algunos directivos sostienen que detrás de la denuncia de ARCA hay intencionalidad política y presión para impulsar cambios estructurales, como la transformación de clubes en Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un proyecto rechazado por la mayoría de las instituciones. La posible suspensión de los partidos ha generado una ola de incertidumbre en el ambiente futbolístico, con clubes, jugadores y aficionados pendientes de las próximas definiciones.
Más allá de la postura de respaldo a la AFA, la medida afecta directamente el calendario deportivo, el ingreso económico de las instituciones y la programación logística de un deporte que es referencia social y cultural en Argentina. La noticia sigue en desarrollo a medida que se acercan las fechas clave de las convocatorias judiciales y las respuestas institucionales del fútbol local.











