Según informó Infocielo, hay historias que exceden el concepto clásico de “refuerzo”. La de Alexis Steimbach es una de ellas: hijo de Coronel Suárez, formado en casa, volvió de su préstamo y no solo regresó, sino que se reinventó.
Cuando emigró a Tristán Suárez lo hizo como volante por derecha, con características ofensivas. Sin embargo, a su regreso encontró un hueco en la defensa tras la salida de Juan Pintado y asumió el desafío: se adaptó como lateral derecho y hoy es una de las piezas más regulares del equipo.
Su evolución quedó expuesta ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza. En la jugada del 1-0, Steimbach se cerró con criterio, frenó el tiempo y metió un pase punzante para dejar a Marcelo “Chelo” Torres de cara al arquero. Asistencia quirúrgica y explosión en el Bosque.
El presente de Steimbach no es casual. En el debut ante Racing Club tuvo una tarea auspiciosa, cerrando su sector ante un rival que ataca con profundidad por las bandas. Luego, frente a River Plate, volvió a mostrar personalidad y claridad, siendo de los puntos más altos del equipo.
Hoy, para los hinchas de Gimnasia y Esgrima La Plata, verlo afirmado sobre la derecha ya no es una solución provisoria, sino una realidad consolidada. La confianza del cuerpo técnico fue clave para que el suarense, con su 1,84 metro y su técnica de origen creativo, lograra asentarse en una posición que exige marca, despliegue y decisión.
Desde Coronel Suárez hasta La Plata, su crecimiento es motivo de orgullo. Porque a veces un “refuerzo” no es alguien que llega, sino alguien que vuelve distinto. Y mejor.











