La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó un paro general de 24 horas, sin movilización al Congreso, para el mismo día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La fecha aún no está definida y dependerá del cronograma legislativo.
La decisión fue tomada por unanimidad en una reunión virtual del Consejo Directivo. Aunque se descartó marchar al Congreso, el objetivo es que la huelga tenga fuerte impacto nacional, especialmente en el transporte.
Se espera la adhesión de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), además de gremios como La Fraternidad y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), lo que podría paralizar colectivos y trenes.
Si bien la CGT logró mantener las cuotas solidarias y las contribuciones patronales a las obras sociales en el proyecto, las bases sindicales presionan por la pérdida del poder adquisitivo y por cambios específicos de la reforma.
El punto más cuestionado es el artículo 44, que modifica el pago a trabajadores con enfermedades o accidentes no laborales: actualmente cobran el 100% del salario, pero la nueva redacción reduce ese monto al 50% o 75%, según el caso. Sindicatos y sectores opositores consideran que implica un retroceso en derechos adquiridos.
Cabe recordar que el 10 de abril de 2025 la CGT ya realizó un paro general —el tercero durante la gestión de Milei—, aunque sin la adhesión de la UTA debido a una conciliación obligatoria, lo que disminuyó su impacto.











