Un impuesto insólito en General Alvear: multas de hasta $1,6 millones por inmuebles en mal estado. En medio de la crisis financiera que atraviesan los municipios bonaerenses, los intendentes buscan alternativas para reforzar sus arcas. La decisión del gobierno de Javier Milei de no transferir fondos que, por ley, corresponden a la Provincia impacta de lleno en los 135 distritos, condicionando la gestión local.
En ese contexto, algunas administraciones apelan a la suba de tasas o a la creación de nuevos gravámenes. En General Alvear, el intendente radical Ramón Capra optó por una vía directa: presentó un proyecto de ordenanza que crea un nuevo esquema de multas para propietarios de inmuebles en mal estado.
La iniciativa establece sanciones económicas para quienes no mantengan sus propiedades en condiciones adecuadas de limpieza, conservación e higiene. Según la normativa, el incumplimiento será constatado por áreas del Departamento Ejecutivo Municipal mediante un acta de infracción, y el propietario tendrá un plazo mínimo de 15 días hábiles para realizar las tareas correspondientes.
De no hacerlo, además de la sanción económica, el caso será remitido al Juzgado de Faltas para el inicio de actuaciones contravencionales. Las multas previstas van de 60 …
… a 500 módulos, y contemplan situaciones como la presencia de malezas, basura, residuos o cualquier condición que represente un riesgo para la salud o la seguridad pública.
En paralelo, el municipio podrá realizar las tareas de limpieza necesarias a costa del propietario, poseedor o tenedor del inmueble. Según publicó Séptima Sección el 5 de febrero de 2026, el valor actual del módulo es de $3.315,89, lo que eleva las sanciones a montos que van desde $198.000 hasta $1.657.900, cifras que generaron sorpresa entre vecinos y referentes locales.
La ordenanza también faculta al Ejecutivo municipal a firmar convenios por un plazo de hasta dos años con propietarios o poseedores de terrenos baldíos. A través de esos acuerdos, el Municipio podrá afectar esos espacios para la instalación de plazas, juegos infantiles o puestos, dentro del radio del Partido.
Así, el intendente Ramón Capra recurre a un nuevo instrumento local para incrementar la recaudación municipal en un escenario de recursos escasos. Una estrategia que, por su carácter y alcance, no pasó inadvertida y suma un capítulo más a la discusión sobre cómo sobreviven los municipios en la era del ajuste. Eso sí: mejor que ni Javier Milei ni Luis Caputo se enteren. Podrían estallar.











