Ordenan pagar más de $80 millones a un ciclista que había perdido el juicio por “culpa de las abejas”. La Cámara en lo Civil y Comercial de Bahía Blanca revocó un fallo de primera instancia y condenó al conductor de una camioneta y a su aseguradora a pagar más de 80 millones de pesos a un ciclista atropellado en Coronel Suárez en 2018.
En el juicio inicial, la responsabilidad había sido atribuida a la víctima por haber intentado esquivar un enjambre de abejas, argumento que ahora fue descartado por la Justicia. Según informó el medio colega La Nueva, el tribunal de alzada consideró que la camioneta que embistió al ciclista desde atrás es la única responsable del accidente.
El siniestro ocurrió el 2 de diciembre de 2018, alrededor de las 16.30, sobre la Avenida Doctor Salvi de Coronel Suárez. Una Toyota SW4, conducida por Mariano Adrián Mariño, impactó desde atrás a la bicicleta guiada por L.G.L., un hombre de 43 años, que trabajaba como parquero. A raíz del choque, el ciclista sufrió lesiones gravísimas: politraumatismos, fracturas de nariz y clavícula, y una severa lesión en tibia y peroné que le provocó un acortamiento permanente de una pierna.
En primera instancia, el juez Néstor Javier Carlos rechazó la demanda del ciclista. Consideró que la responsabilidad era de la víctima por circular con auriculares y por haber realizado una maniobra brusca al intentar esquivar una “nube de insectos”, lo que habría sorprendido al conductor de la camioneta.
La Sala I de la Cámara, integrada por los jueces Marcelo Osvaldo Restivo y Fernando Carlos Kalemkerian, revocó esa sentencia y aplicó el principio de responsabilidad objetiva. Los magistrados señalaron que quien conduce una “cosa riesgosa”, como un vehículo, debe responder por los daños ocasionados, salvo que se demuestre una culpa exclusiva de la víctima, lo que no ocurrió en este caso.
“Circular por una avenida al mando de una cosa riesgosa y traspasar a un ciclista impactándolo por detrás fue el hecho apto para ocasionar el daño”, sostuvieron. Además, descartaron que el supuesto volantazo para esquivar abejas o el uso de auriculares resultaran suficientes para eximir de responsabilidad al conductor de la 4×4.
La sentencia fijó una indemnización total de $80.887.000, más intereses, discriminada de la siguiente manera:
$63 millones por incapacidad laboral y daño patrimonial (los peritos determinaron una incapacidad permanente del 42%).
$15 millones por daño moral.
$2,5 millones por gastos médicos y traslados.
$500.000 por la pérdida de la bicicleta.
La condena alcanza tanto al conductor Mariano Adrián Mariño como a la aseguradora La Segunda.












