Cinco meses le duró a Iván Ariel Mendoza Vallejos (45) la fuga que concentró el pasado junio cuando logró evadirse de la cárcel de Saavedra, a donde regresará para seguir cumpliendo condena por la portación de armas, uno de los múltiples delitos que acumula. La ausencia de Mendoza se advirtió en el primer recuento de la mañana, cuando los guardias lo nombraron y no salió de su celda. Al analizar las cámaras de seguridad se observa que cerca de las 4:15 de la madrugada, saltó el alambrado perimetral y corrió por el campo rumbo a las sierras.
La Policía Bonaerense fue notificada de la fuga y se inició la búsqueda que culminó este jueves cuando lo recapturaron en Ingeniero White. Durante los dos días que estuvo fugado, Mendoza logró hacerse de un Toyota Yaris, en el cual circulaba cuando fue detectado por los uniformados de la DDI y tras una intensa persecución que incluyó el choque contra una moto, finalmente fue capturado.
El aguantadero de Mendoza estaba en Sisco al 3000, donde había otras personas, que están siendo identificadas y otro auto robado. Sobre Mendoza pesaba una condena que no eran de efectivo cumplimiento, pero había quedado alojado en prisión debido a sus antecedentes penales, por ejemplo, en 2022, fue detenido en el centro bahiense con un arma calibre 9 mm, que había sido robada a un agente policial.












