Abortan un operativo de caza furtiva y venta clandestina

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Abortan un operativo de caza furtiva en un campo de Coronel Suárez. Secuestraron un fusil con silenciador, municiones encamisadas con punta de plomo, un visor nocturno, un largavistas, cuchillos y prendas camufladas para la actividad. Un operativo de caza furtiva que se había montado en un establecimiento rural de Coronel Suárez fue abortado durante el fin de semana por la Policía de ese distrito.

Todo comenzó el sábado a la noche, cuando Jorge Boudou, dueño del campo La Esmeralda, avisó por teléfono a la fuerza que en su propiedad había cazadores con armas importantes. El Comando de Prevención Rural realizó un operativo nocturno, con la colaboración del destacamento de Cural Malal, y así, tras una persecución a campo traviesa, arrestaron a tres sospechosos que vestían ropas camufladas.

A los acusados -que no fueron identificados-, se les secuestró un fusil Mauser modelo argentino 1909, calibre 308, con rosca de adaptación de silenciador -el cual en principio no fue encontrado en el lugar- con mira telescópica 40x40. También portaban 12 municiones intactas calibre 308 semiencamisadas, con punta de plomo para caza mayor, un visor nocturno Pard modelo NV-007, un largavista, 4 cuchillos.

Además, prendas de vestir de caza, dos linternas y una restante de tipo minero, además de bolsas plásticas negras para almacenar los cortes producto de la caza. En contra de los sospechosos se iniciaron actuaciones por portación ilegal y tenencia ilegal de armas de fuego e infracción a la ley 22.421 de Fauna. Al día siguiente se realizó un rastrillaje en el sector y fue encontrado el silenciador que había sido arrojado por uno de los cazadores.

Venta clandestina en Huanguelén

El viernes pasado, en tanto, en el marco de una serie de inspecciones de carnicerías, la Policía y Bromatología inspeccionaron el minimercado La Taba, en Huanguelén, donde constataron una heladera con cortes vacunos sin sellos vegetales ni troquel del frigorífico emisor. El procedimiento tuvo lugar en el local de la avenida Gahan y la calle 34.

La persona a cargo del comercio fue consultada para que exhiba el remito de compra de los cortes y exhibió un remito X de la compra de 105 kilos de carne, no especificando la especie animal. En la sala de trabajo, sobre una mesada, se observaron distintos cortes vacunos a los cuales también les faltaba el sello y troquel.

Además, un cuarto de vacunos que se encontraba colgado en una ganchera, estableciendo el inspector municipal que la cantidad de carne no coincidía con la que figuraba en el remito. Se estableció que los cortes ( en total casi 180 kilos) eran producto de una faena clandestina (agencia Coronel Suárez). / La Nueva

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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