Una puerta de esperanza en el tratamiento del cannabis

Placeholder imageEl tratamiento del cannabis en su aspecto medicinal viene desarrollando una ardua lucha no solo en la región sino en todo el país y la noticia trascendida en las últimas horas abre una puerta de esperanza en la búsqueda definitiva de soluciones para este sector tan vapuleado. Todos recordamos casos como el de la agencia de INTA en Tornquist y muchos otros que ni siquiera han trascendido en los medios regionales.

La noticia es que la Asociación Civil Cannabis Terapéutico Pigüé fue convocada por Nación para el Consejo Consultivo Federal. En el marco de lo establecido por el artículo 9º de Ley Nacional N° 27.350, desde el Programa Nacional de Investigación para Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus Derivados, la Asociación Civil Cannabis Terapéutico Pigüé (ACCTP) ha sido convocada por el Gobierno Nacional para formar parte del Consejo Consultivo Honorario.

Ello con el fin de cumplir funciones en el bienio 2020/2021 para afianzar el marco institucional de colaboración con instituciones, asociaciones, organizaciones no gubernamentales y profesionales de la salud, a los fines de alcanzar los objetivos dispuestos en la ley. “Ponemos en su conocimiento que con el objeto de lograr mayor participación, fortalecr la articulación entre las partes y contar con una representación federal en el Consejo, la autoridad de aplicación resolvió ampliar el número total de miembros, pasando de 10 a 15.

A su vez, para el caso de los representantes de la sociedad civil, éstos se incrementarán de 3 a 6 miembros. Estos 6 representantes de las sociedad civil serán seleccionados entre todas las organizaciones que se hayan postulado, por la autoridad de aplicación y atento los criterios mencionados” expresa la invitación.

Al respecto desde la ACCTP se señaló “es importante tener en cuenta el avance de este gobierno y el lugar que se brinda para participar y poder modificar y lograr una ley más justa donde no se siga criminalizando a aquellas personas que deciden cultivar una planta para uso personas sin perjudicar a terceros ni a la salud pública y que encuentran en el cannabis una terapia complementaria para mejorar su calidad de vida. Respetando las libertades individuales, el derecho a la salud y a la libre auto-sustentabilidad”. / Semanario Reflejos

 
 
 
 
 
 
 
 
 
COMPARTIR EN REDES
COMENTA EN FACEBOOK
ECOS EN FACEBOOK
ECOS EN TWITTER