Muestras rurales cambian y solo habrá juras y remates

Placeholder imageHasta las muestras rurales cambian por la pandemia: solo habrá juras y remates. Este año no se realizará la parte comercial e industrial de las exposiciones. Se preparan protocolos para permitir el ingreso de cabañeros y compradores. En Pringles, sin asistencia de personas, sería difícil realizarla. La nueva normalidad parece haber llegado también para cambiar algunas tradiciones; o, por lo menos, para establecer algunas modificaciones momentáneas mientras se espera aguarda una salida ordenada para el aislamiento y llega la esperada vacuna contra el Coronavirus.

Uno de estos cambios se verá en pocas semanas más, cuando en nuestra zona comience el circuito de las muestras rurales. Siempre mirando de reojo la famosa curva de contagios o temiendo la aparición de algún brote de Covid-19 que obligue a suspender todo, con suerte las exposiciones de este año se verán reducidas a las juras de los grandes campeones y el remate de los reproductores. La parte comercial, industrial e institucional deberá postergarse irremediablemente.

El primer golpe llegó desde la Sociedad Rural Argentina, que a mediados de semana decidió postergar su exposición hasta 2021, después de haberla pospuesto a octubre hacía tan solo algunos días. La SR bahiense ya había determinado una modificación en la fecha y la realización exclusiva de la parte ganadera.

En la zona, si bien en algunas entidades rurales todavía se esperanzan con algún cambio a nivel nacional o internacional que permita retomar la organización habitual de estos eventos y no perder el año, la idea es hacer la muestra de una manera u otra. Al día de hoy, una fecha para la cual ya estaba todo medianamente organizado en otras oportunidades, recién se están gestionando permisos y organizando protocolos para restringir el ingreso de personas a los predios y, en algunos casos, hasta de hacer las juras y ventas por teléfono o internet.

Por ahora, la prioridad es elegir los grandes campeones y realizar los remates, aunque algunos llegaron a deslizar que podría hacerse solo esto último. Esta posición no es compartida por toda la dirigencia rural de la zona: "Si no hacés la jura, ¿cómo vas a determinar el orden de venta y decirle a la gente qué ejemplar es mejor que otro?", cuestionó uno de ellos a "La Nueva.".

En los planes tampoco entrarían todos los animales. Los vacunos Angus y Hereford son inamovibles -especialmente los primeros-, sobre todo por la gran cantidad de cabañas de relevancia que hay en la zona y porque esta es una plaza que invierte en estos reproductores. Los ovinos ya son otra cuestión, y la decisión correrá más por parte del interés de los dueños de los establecimientos que por los organizadores. Aves, porcinos y caballos deberán esperar hasta el año que viene.

¿Por qué la necesidad de hacer los remates? Por el ingreso de dinero, por supuesto. Si bien la mayoría de las rurales cobran para que una empresa o institución instale un stand durante la muestra, los mayores ingresos llegan por las comisiones de venta de animales. En pleno aislamiento, las cabañas han tenido que ingeniárselas para comercializar sus ejemplares por catálogo, por lo que una exposición rural sería una gran vidriera. Además, esto también podría significar un aumento de los valores en las pujas y un mayor porcentaje final, claro.

"Se puede hacer algo por internet, pero la gente quiere ver el animal: saber cómo se para o cómo camina. Y eso solo lo podés conseguir si los potenciales compradores están en el lugar; no por fotos", coincidieron los dirigentes. El golpe aquí lo recibirán las firmas y entidades que participan en el sector industrial y comercial. En algunos casos, las ventas que realizan durante las rurales equivalen a un mes más de facturación. Las instituciones que forman parte del patio de comidas también perderán un fuerte ingreso de dinero.

Otra de las modificaciones importantes son las fechas, ya que en varios casos las exposiciones se correrían del fin de semana. Algunos llegaron a plantear muestras de un día y medio de duración, entre la admisión de los animales y las ventas, con la elección de los grandes campeones en el medio.

Pero la gran preocupación pasa por los cabañeros y los cuidadores de los animales. En algunos distritos, como Coronel Suárez, los permisos de ingreso se emiten de acuerdo a la fase en la que se encuentre el municipio donde está ubicada la cabaña, por lo que muchas personas correrían -hasta último momento- el riesgo de no poder ingresar. Lo mismo podría pasar con potenciales compradores.

Si bien todavía restan confirmar algunos permisos desde las comunas, las muestras rurales en la zona se realizarán de acuerdo al siguiente cronograma: Coronel Dorrego, entre el 8 y 10 de septiembre, en medio de la semana; Saavedra, entre el viernes 18 y sábado 19 de septiembre, y si bien Coronel Pringles todavía no confirmó fecha, se haría a fines de ese mes. En Villa Bordeu, en Bahía Blanca, será desde el lunes 28 de septiembre hasta el viernes 2 de octubre, con entrada especial y transmisión por internet.

Mientras que en Coronel Suárez, donde normalmente se realiza el fin de semana largo del 12 de octubre, están pensando en hacerlo un par de días antes, entre el miércoles y el viernes. A nivel nacional, la Sociedad Rural Argentina confirmó que la 134ª edición de la Exposición Rural de Palermo se realizará del 21 de julio al 1 de agosto del año que viene, según decidieron sus autoridades. / La Nueva

 
 
 
 
 
 
 
 
 
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